Ray-Nathan llevaba más de 10 años viviendo en la calle. Una mala racha le dejó sin nada y una peor lo mantenía hundido. Su vida era muy dura. Solía usar los contenedores de basura para dormir sin pasar frio por la noches. Un día se encontró 5 euros delante de un vendedor de lotería. Ray-Nathan lo tomó como una señal y compró una participación. Esa noche, como tantas otras, se metió en un contenedor, pero esa noche, a diferencia de otras, el camión de la basura pasó un hora más tarde. El contenido del contenedor terminó en las entrañas del camión y Ray-Nathan fue triturado junto a miles de kilos de basura maloliente. Al día siguiente, el número de Ray-Nathan resultó agraciado.
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