Lulabelle iba de camino a su trabajo, como un día cualquiera. Pero ese no iba a ser un día cualquiera. Ella no lo sabía, pero iba a recibir un mensaje que le cambiaría la vida por completo. Lo poco que le quedaba de ella. Sacó el móvil. El mensaje era de su doctor. Las pruebas eran negativas; había superado la leucemia. Llevaba años esperando esa noticia. No cabía en sí de gozo. Empezó a correr, a disfrutar de la vida. Al cruzar la calle no vió el camión que circulaba a 50 km/h. El golpe la reventó por dentro y esparció sus entrañas 15 metros.
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